Marisa Nolasco
Una depresión por problemas económicos y familiares, llevó a Lizeth a quitarse la vida y envenenar a sus hijos de seis y ocho años.
Los hechos ocurrieron en una vivienda de la colonia Paraíso en la cabecera municipal de Huauchinango.

Después de que familiares perdieron comunicación con la joven madre, acudieron a su domicilio a buscarla y encontraron los tres cadáveres.
Aparentemente la mujer abrió las llaves del gas, cerró la casa y se acostó con sus hijos, para no despertar jamás.

Sus cuerpos fueron llevados al anfiteatro de la región, donde les realizarán las necropsias de rigor para determinar las causas de muerte.
