Marisa Nolasco
Al menos un millón de pesos, perdió Álvaro, propietario de la unidad 23 de la ruta Puebla-Tlaltenango, tras la quema de su unidad en la autopista México-Puebla.
El hombre aseguró que su camión le costó medio millón de pesos y a ello le suma los gastos para pasar la revista vehicular y obtener su concesión.

Perdió su patrimonio y el de su familia, en una reacción violenta de una facción del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en San Francisco Ocotlán, Coronango, por el abatimiento del líder Nemesio Oseguera ‘El Mencho’.
Fue cerca de las 13:00 horas del domingo 22 de febrero de 2026, que se enteró por redes sociales, que su camión verde ardía en llamas a la altura del kilómetro 300 en San Francisco Ocotlán.
El hombre de la tercera edad, estaba rascando una fosa en un panteón de la región, para sepultar a un familiar, cuyo cuerpo estaba en una iglesia recibiendo la bendición del sacerdote.
Álvaro abandonó la sepultura y acompañado de sus cercanos, llegó al sitio a identificarse como el dueño de la unidad en la que tres sicarios desalojaron a pasajeros a punta de pistola.
La Guardia Nacional presente, solo se limitó a tomar los datos del propietario y le pidió retirarse del sitio.
Álvaro, cansado por los años, vio como una grúa se llevaba lo que quedó de su camión, que llevaba pasaje de Puebla a Tlaltenango todos los días.
