Marisa Nolasco
Un juez le negó la libertad por cambio de medidas cautelares a Antonio, presunto feminicida de la doctora Aline. Durante una audiencia, le concedió seis meses más en prisión preventiva.
Gabriela Sánchez y Jared Reynoso -padres de la joven asesinada con una inyección de cloruro de potasio el nueve de julio de 2023- informaron que esta es la segunda ampliación de la prisión preventiva que se otorga.
Y es que por argucias legales de la defensa del imputado, ha retrasado el juicio oral y no hay sentencia contra el presunto responsable.
La pareja teme que Antonio sea liberado, debido a amparo tras amparo que le conceden, para prolongar el proceso. Y es que la Constitución señala que el tiempo máximo que una persona puede estar en prisión preventiva, son dos años.
Ese tiempo ya se excedió y la defensa de Antonio ha solicitado en dos ocasiones el cambio de medidas cautelares, para que continúe el proceso en libertad.
Aline vivió siete meses con Antonio en Veracruz, donde ambos fundaron una clínica. Sin embargo ella y su pareja estaban en Puebla, para asistir a la boda de una prima de ella.
Al salir de la fiesta, regresaron a la casa de los padres de Aline. Poco después ella y su pareja discutieron, pues ella le reprochaba que le había sido infiel en su propia casa.
La doctora egresada de la BUAP, salió de su habitación y fue a buscar a su madre para confesarle que Antonio la maltrataba y la tenía amenazada para no dejarlo.
Gabriela, madre de Aline, le dijo a su hija que ya no volviera a Veracruz con su pareja y se quedara con ellos y su hijo en Puebla. Ella aceptó y regresó a su habitación a dormir.
A la mañana siguiente, la mujer acudió a la habitación de su hija y encontró a Antonio preparando su maleta y a la joven inmóvil en la cama.
Ella le reclamó, qué le había hecho a su hija y él respondió que le inyectó cloruro de potasio, una fórmula usada en Estados Unidos a los que sentencian con pena de muerte.
Antonio comenzó a golpearla e intentaba escapar, sin embargo su esposo llegó a defenderla.
Los vecinos escucharon gritos y detuvieron a Antonio, que iba de salida y afuera de la casa lo esperaba su hermana en un vehículo para escapar.
El hombre intentó hacer pasar el feminicidio como suicidio y fue hasta una segunda necropsia hecha por peritos estadounidenses, que se confirmó que a Aline le pusieron una inyección letal.
