Marisa Nolasco
Natalia de solo cinco años de edad, vio morir a su madre Ivette de 43 años, luego de que el auto Mitsubishi rojo en el que viajaban, volcara quedando colgado de una valla metálica en el Periférico Ecológico.
La mujer abrazó por última vez a su hija y luego la empujó para evitar que la estructura metálica atravesara su cuerpo, siendo ella la que quedara prensada.
Jonathan, su hijo de 16 años de edad y su esposo Josué de 46 años, no pudieron hacer nada. Todos gritaban desesperados, pero Ivette ya se había ido.
Al tiempo de que veían morir a Ivette, su vida corría peligro, pues el auto estaba colgando en el Periférico Ecológico y con riesgo de caer al vacío.
El padre de familia trataba de consolar a sus hijos, les pedía no moverse. Los rescatistas estaban en camino. Automovilistas que pasaban, les gritaban que ya venía la ayuda.
Pasaron casi tres horas en el auto, hasta que rescatistas los pudieron sacar. La última en ser rescatada fue Natalia, quien estuvo sola al lado de los restos de su madre.
A la pequeña la sacaron en schok. Luego con una grúa rescataron el auto y lo llevaron sobre el asfalto, para sacar los restos de Ivette.
