Marisa Nolasco
Miguel, sacerdote de Tlancualpican, comunidad de Chiautla de Tapia, fue exhibido por acosar a algunas fieles de la parroquia que dirige.
El hombre de sotana se tomó el atrevimiento de llamar “bebé” y hacer comentarios sobre su físico, a varias jóvenes, incluso menores de edad, con las que interactúa con el pretexto de la iglesia.
Una de ellas ventiló en redes sociales, la captura de mensaje que el sacerdote le mandó hace unos días y aseguró que el cura normalmente las trata en una actitud de pretendiente o novio.
Aprovechando la confianza de la comunidad católica y que los padres de las jóvenes, que acuden a ayudar en las actividades religiosas, el cura ha aprovechado para “ligarse” a una que otra.
La captura con el mensaje del padre se compartió este fin de semana en redes sociales y se solicita a la Arquidiócesis de Puebla que separe del cargo al cura, antes de que cometa algo más.
