Marisa Nolasco
Después de que feministas criminalizaron a medios de comunicación, cuando se informó que Lydia no estaba embarazada y esa sería la causa de su desaparición voluntaria en Acajete, Puebla; la mujer fue localizada y sin rastro de un bebé en su vientre.
Este jueves 22 de enero de 2026, después de cuatro días de incertidumbre y despliegues de elementos por cielo y tierra para buscarla, la encontraron vivita y coleando en Tepetixtla, Estado de México.

La mujer de 28 años de edad y madre de dos menores (producto de su anterior relación sentimental), se escondió desde la madrugada del pasado 18 de enero, después de avisarle a su actual pareja que la iban persiguiendo en sujetos en una motocicleta y un automóvil en Acajete.
Visiblemente Lydia no está embarazada y durante una revisión médica, los ginecólogos confirmaron que no hay rastro de un embarazo reciente.

Mientras ella se escondía, sus padres y vecinos de Acajete, no dormían por buscarla. Incluso el gobierno estatal desplegó una aeronave para buscarla ante bloqueos que hicieron los manifestantes.
Diferentes personas criminalizaron a los medios de comunicación que, como Ángeles y Camotes, dijeron que la mujer no estaba desaparecida y mucho menos embarazada.
Los padres de Lydia y su actual pareja, Luis, se acusaron unos a otros de omisos; solo coincidían en que la mujer sí tenía un bebé en su vientre y hasta mostraron ultrasonidos co los que pretendían desmentir la versión de los medios de comunicación.
