Marisa Nolasco
Al interior de la vivienda que compartía con su pareja en la calle Otomí de la Reserva Territorial Quetzalcóatl, Cuautlancingo, se localizó el cadáver de Elda de 72 años de edad.
El cuerpo presentaba huellas de estrangulamiento, además de múltiples golpes en el rostro y cuerpo. Tenía aproximadamente una semana sin vida.
El olor fétido fue el que alertó a los vecinos de la vivienda, quienes llamaron a la policía y reportaron que sospechaban que había un cadáver en la casa.

Según algunos vecinos, la pareja de la mujer abandonó la vivienda a bordo de un vehículo Mustang de color azul, sin ser detenido por las autoridades.
La hija del hombre llegó a la vivienda y afuera, le dijo a reporteros, que no había ningún cuerpo y que era la pareja de su padre, quien lo acusaba falsamente de violencia.
“Ella destruyó un matrimonio, se metió en la relación, el martes se fue, se llevó unas caguamas y unas cosas, hoy regresa y acusa a mi papá de lesiones, cosa que es falsa”, expuso.
La Fiscalía General del Estado ya investiga el hallazgo y el por qué de los señalamientos de la supuesta hija, del presunto sospechoso del crimen de Elda.
