Marisa Nolasco
Gerardo Espinosa, el cura de la parroquia de San Juan Evangelista en Aquixtla, Puebla, admitió que violó a un monaguillo de siete años y se justificó diciendo que fue culpa de sus padres, por dejarlo solo.
Esperanza González, madre del niño agredido por el cura, reveló que el hombre de sotana confesó sus fechorías ante un juez, las víctimas y abogados, en plena audiencia donde lo condenaron, pues pidió que solo le dieran solo siete años en prisión.
Ella narra que el violador de sotana dijo que era un hombre muy preparado como para estar preso, sin embargo el juez no cayó en su discurso y le dijo que efectivamente estaba bien preparado, para acechar y aprovecharse de sus víctimas.

Esperanza asegura que la violación ocurrió dentro de la iglesia, cuando por solo unos segundos su hijo caminó unos pasos para ver los animales en una pecera y ahí fue acechado por Gerardo Espinosa.
El cura violador le ofreció ver peces “más bonitos” pero que la pecera estaba en su habitación, por lo que el pequeño entró y de inmediato lo amenazó con asesinar a su madre y lo violó.
Cuando Esperanza dejó de verlo comenzó a gritar y presenció el momento en el que el cura violador sacó a su hijo de la habitación de un empujón y se subía el cierre del pantalón.
Ese 22 de octubre de 2021 casi linchan los pobladores al cura violador, quien fue rescatado por la policía.
Esperanza González y su hijo, ahora de 12 años de edad, promueven la iniciativa de Ley Abner ante el Congreso Local para reformar las leyes con las que se rige Fiscalía de Puebla y el Poder Judicial, con el fin de acabar con la revictimización de menores víctimas de abuso.
Aunque lo ocurrido fue un infierno para Abner y su familia, se han convertido en la luz para muchos niños, a quienes apoyan desde la Fundación Granito de Arena.
Recuerda que fue precisamente por las omisiones de la Fiscalía del Estado, el cura violador solo fue condenado a 21 años y 8 meses de prisión por violación en grado de tentativa y no por violación equiparada, aunque se cuenta con un dictamen médico hecho dentro de las primeras 24 horas después de la agresión.
Pues en Fiscalía hicieron dos días después el peritaje y minimizaron las lesiones en el cuerpo del pequeño, considerando que solo fue un intento a pesar de que el cura violador sí introdujo su miembro en el ano del menor.
