Marisa Nolasco
Francesca Soliman, dueña de las cafeterías Topolino, se escondía en el municipio de Atlixco tras el secuestro de su expareja Javier Corona, cometido en Chipilo.
Ya fue detenida y consignada a las autoridades correspondientes. Se le señala como supuesta autora intelectual del secuestro.
Según las investigaciones, la mujer contrató a cinco jóvenes (Milton, Angélica, Alejandro, Ángel y Marcos), para que le propinaran una golpiza a su ex pareja.
Los jóvenes interceptaron a Javier Corona al salir de un bar en Chipilo y lo golpearon hasta dejarlo inconsciente.
Uno de ellos propuso mejor secuestrarlo y se lo llevaron, exigieron un rescate de cinco millones de pesos y al final lo liberaron después de que les dieron 75 mil pesos.
