Claudia Sheinbaum prometió contactarla pero solo fue para quedar bien en su mañanera por que jamás la buscaron.
Marisa Nolasco
La madre del niño de ocho años que fue impactado por una bala mientras viajaba sobre el periférico ecológico finalmente compartió lo que era evidente, las negligencias, el abandono al caso y el desinterés que existe por parte de la Fiscalía General del Estado de Puebla y del propio Gobierno del Estado.
Madre del menor al que el tirador del Periférico Ecológico le atravesó la mandíbula de un disparo, pide que sea la Fiscalía General de la República (FGR) quien atraiga el caso, ante las omisiones y total incompetencia de la Fiscalía de Puebla. Aseguró que durante todos estos meses, ha pedido tener una reunión con la Fiscal General, Idamis Pastor pero, ésta nunca ha querido recibirla.
La mujer que por seguridad se hace llamar Natalia, evidenció que la Fiscalía General del Estado que preside Idamis Pastor no ha avanzado en las investigaciones por el ataque contra su hijo de ocho años de edad.
“Lo más sensato es que si no pueden, que si no tienen las herramientas ni los conocimientos, dejen que alguien más como la Federación o hasta otro país se haga cargo de las investigaciones”, expuso.
Incluso recordó que en una de las mañaneras nacionales, la propia presidenta Claudia Sheinbaum prometió ponerse en contacto con ella, pero, ya pasaron cinco meses y nunca la buscaron por lo que quedó claro que lo prometido por Sheinbaum Pardo solo fue para quedar bien una vez más con el pueblo haciéndole creer que atiende a víctimas de cualquier delito.
La mujer conducía su camioneta y se dirigía con sus dos hijos menores de edad, la tarde del 10 de enero de 2026 tras recogerlos de una práctica de fútbol.
Tras incorporarse del Camino Real a Cholula al Periférico Ecológico escuchó un ruido y al voltear vio a su hijo de ocho años con una hemorragia en la boca.
No sabía que tenía, si era una piedra o un balín el que lo golpeó, hasta que en el Hospital La Paz le hicieron una radiografía y se percataron de que era una bala que le atravesó la mandíbula.
Por estos hechos no hay detenidos, la toma de evidencias se hizo cinco días después y ya habían pasado dos semanas y el Ministerio Público no sabía ni siquiera que la bala se quedó alojada en la mandíbula del menor.
A decir de Natalia, en el gobierno del estado tampoco les han atendido y, aunque ha dejado solicitudes por escrito, todo ha sido en vano.
Natalia y sus hijos no han regresado a su vida normal, temen salir a la calle y que este hecho se repita o que tengan represalias por evidenciar el abandono del estado y la federación ante un hecho tan delicado.
