Marisa Nolasco
Por una preeclampsia no tratada, Diana Itzel de 19 años de edad, murió en el Hospital general de Tlatlauquitepec. Su bebé está con vida y crecerá sin su madre.
La joven madre ingresó el primero de febrero de 2026 con síntomas claros de esta complicación del embarazo, por lo que fue sometida a una cesárea de emergencia alrededor del mediodía.
Sin embargo, pese a presentar visión borrosa, dolor abdominal y episodios de desorientación, fue catalogada como “estable” y el por el personal médico normalizó la situación.
En lugar de ser trasladada al área de Cuidados Intensivos, Diana Itzel únicamente recibió tratamiento antihipertensivo.
Cinco horas después de la intervención, su estado de salud se agravó y entró en coma a consecuencia de una eclampsia, que es es cuando una mujer tiene convulsiones tónico – clónicas debido a la presión arterial alta, sufriendo un paro respiratorio.
Tras ser intubada, permaneció varias horas en el hospital sin ser trasladada a un centro de mayor especialidad. Fue hasta la madrugada del dos de febrero cuando finalmente fue llevada al Hospital General del Norte, en la ciudad de Puebla.
Ya en este hospital de la ciudad, la joven arribó en condiciones críticas, con hipotermia, hemorragia y palidez extrema.
En ese centro médico, los especialistas informaron a la familia que la joven ya presentaba muerte cerebral desde hacía varias horas, diagnóstico que fue confirmado mediante una intervención quirúrgica abdominal.
Sus familiares acusan negligencia médica, pues creen que si la joven hubiera sido atendida a tiempo, estaría viva.
